Declaración de Málaga

VIII CONGRESO MUNDIAL POR LOS DERECHOS DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA

 

Durante los días 7 a 9 de noviembre de 2018, en el marco el VIII Congreso Mundial por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia, realizado en la ciudad de Málaga, España, las niñas, niños y adolescentes participantes de este espacio de intercambio de opiniones, ideas y propuestas en torno a temas de nuestro interés, queremos exponer nuestras consideraciones y conclusiones sobre los siguientes temas: POBREZA; FAMILIA; EDUCACIÓN INCLUSIVA; VIOLENCIA; DERECHOS SOCIALES; EMPRESA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL y TECNOLOGÍA, INTERNET Y REDES SOCIALES.

 

  • POBREZA

 

Entendemos que la pobreza es la situación en la que un niño, niña o adolescente no tiene lo necesario para sobrevivir y es privado de sus derechos fundamentales y su perspectiva de futuro, y ello dificulta todos los aspectos del desarrollo físico, mental, emocional, cultural, social, familiar y espiritual de la persona.

 

Consideramos que buenas inversiones desde los Estados ayudarían a mejorar la salud, educación y situación de vulnerabilidad en la que se encuentran miles de niños, niñas y adolescentes en el mundo.

Erradiquemos pues de nuestro imaginario la idea de tomar la pobreza como una excusa de abuso y exclusión, y aceptemos que se trata de un problema endémico, y como tal debe ser abordado y solucionado en el menor tiempo posible. Así, deben garantizarse los recursos necesarios a todas las familias para que puedan tener una vida digna y asegurar los derechos de salud y educación de todos y cada uno de los niños, niñas y adolescentes.

 

Manifestamos nuestra preocupación en torno a si seremos capaces de acabar con la lacra social para el 2030 o estamos ante un plazo irreal para arreglar esta situación de desprotección y discriminación hacia la infancia,

 

  • FAMILIA

 

Somos conscientes de que las familias han ido cambiando en los últimos años, y esa diversidad de modelos nos parece un gran logro. El modelo educativo familiar también se ha reformulado hacia uno más democrático y participativo.

 

Asimismo, entendemos que la familia es el núcleo protector por excelencia y por ello deben dirigirse programas de apoyo para el mejor ejercicio de su rol. Se requieren programas sociales realmente efectivos y que escapen del mero asistencialismo. En otras palabras “hay que enseñar a pescar, antes que solo dar pescado”.

 

Aplaudimos que la mujer haya tomado protagonismo social y se venga incorporando a la vida laboral, si bien reconocemos estar a años luz de alcanzar la verdadera equidad de género.

 

No queremos olvidarnos en este punto de las miles de familias que en este preciso instante, mientras estamos aquí reunidos, marchan a través de las fronteras en busca de un futuro mejor.

 

  • EDUCACIÓN INCLUSIVA

 

Consideramos que la educación inclusiva es un proceso que consiste en responder a la diversidad de necesidades y satisfacerlas mediante una mayor participación en el aprendizaje, así como un mecanismo para reducir la exclusión desde y a partir de ella.

 

La escuela que tenemos hoy en es una escuela que no incluye a todos los niños, niñas y adolescentes, no está preparada para asumir la diversidad (cultural, sexual, de niños con diversidad funcional, culturas de pueblos originarios, religiones, niveles sociales), tanto en el acceso como en su calidad. En consecuencia, muchos niños y niñas no asisten al colegio por falta de recursos económicos, desigualdades de género, de raza y otros motivos que les alejan de las aulas, sin que a nadie parezca importarle.

 

La formación de los profesores debe ser garantizada y controlada por las autoridades competentes. Para que nuestros maestros y maestras no olviden nunca el significado de la expresión que “enseñar es aprender dos veces”.

 

Debemos luchar por una educación que nos enseñe a pensar y no a obedecer. Queremos entender, no memorizar.

 

  • VIOLENCIA

 

El maltrato infantil y la violencia cotidiana por la cual atravesamos muchos de los niños, niñas y adolescentes del mundo son factores negativos que influyen de manera determinante en el desarrollo de nuestras destrezas y capacidades físico-mentales. El maltrato infantil genera condiciones de inseguridad e impide un correcto desarrollo en el ámbito social, reduciendo las posibilidades de interrelación con nuestro entorno.

 

El bullyng es una de las formas más frecuentes de violencia que afecta a niños, niñas y adolescentes en la actualidad y parece que no somos capaces de ponerle fin.

 

Es por ello que expresamos:

 

  • Que ninguna forma de violencia es justificable y que todo tipo de violencia es prevenible;
  • Que la violencia es infelicidad y retroceso;
  • Que la educación es la mejor vacuna contra la ignorancia y la violencia;
  • Que algunos progenitores poseen una conciencia equivocada y contradictoria y siguen pautas educativas basadas en una mal entendida autoridad;
  • Que es mejor educar con disciplina positiva y reconociendo la dignidad del otro;
  • Que ante situaciones de violencia en el entorno escolar, no solo se actúe sancionando al agresor sino que también se trabaje con su entorno familiar

 

  • DERECHOS SOCIALES

 

La crisis económica ha afectado de manera considerable a las familias, en especial en lo relativo a la pérdida de puestos de trabajo y dificultades de vivienda. Es una labor de los Estados elaborar planes concretos para revertir esta situación.

 

Por otra parte, también nos preocupa, que con la irrupción de las nuevas tecnologías se han alterado las relaciones familiares y sociales. Por lo que requerimos medidas para volver a mirarnos a los ojos, conversar y restablecer los vínculos afectivos más allá de las redes. Vivir una vida real y no cibernética.

 

Se requieren de políticas sociales que nos permitan recuperar los espacios de juego, la calle, la seguridad, y la libertad. Queremos libertad con protección,

 

  • EMPRESA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

 

Consideramos que ser socialmente responsable no sólo significa respetar plenamente las obligaciones jurídicas, sino ir más allá de su simple cumplimiento invirtiendo “más” en el capital humano, el entorno y las relaciones con sus interlocutores.

 

Las empresas debieran tener más en cuenta a las familias y promover la conciliación de la vida laboral y familiar. Niños, niñas y adolescentes tenemos derecho a vivir y a disfrutar de un tiempo de calidad con nuestros familiares.

 

Les recordamos a las empresas que somos seres pensantes, y no unas personas manipulables que pueden ser utilizadas a su antojo.

 

Es por todo ello que instamos:

 

  • la creación de un empleo basado en la discriminación positiva, que no perpetúe la segregación entre clases sociales;

 

  • la promoción de una educación fundamentada no en la competitividad, sino en los principios de responsabilidad, solidaridad, racionalidad y en la libertad individual;

 

  • la estimulación del comercio justo y del buen uso de los recursos naturales;

 

  • y, por último, la generación de un sello de calidad que acredite a aquellas empresas que actúen con pleno respeto a la Convención sobre los Derechos del Niño

 

  • TECNOLOGÍA, INTERNET Y REDES SOCIALES

 

Las nuevas tecnologías son herramientas extraordinarias tanto en la comunicación y la educación, como en el desarrollo personal. Sin embargo no podemos olvidar que incluyen riesgos, especialmente para nosotros, tales como contenidos inapropiados, aislamiento social, cibera acoso y adicciones.

 

Es por ello, que algunas de nuestras propuestas para hacer frente a estos desafíos son:

 

  • Concienciar a la gente de que la vida real está fuera de las redes

 

  • Brindar educación digital a las familias

 

  • Incluir una asignatura para la prevención de conductas adictivas

 

  • Aumentar la seguridad de los dispositivos electrónicos a través de controles parentales

 

  • Establecer pautas que potencien el buen uso de los dispositivos electrónicos, en la escuela, el hogar y los espacios públicos

 

En resumen, las nuevas tecnologías han llegado para quedarse, el uso que hagamos de ellas depende única y exclusivamente de nosotros y nosotras. Desconocemos cómo será el futuro, pero lo que sí tenemos claro es que está en nuestras manos.

 

Nos gustaría terminar con una frase de Ma. Teresa de Calcuta, la misma con la que iniciamos este Congreso, aquella que nos recuerda que “Para lograr que una lámpara esté siempre encendida no debemos dejar de ponerle aceite”.

 

Es por ello que os pedimos que tras estos 3 intensos días de Congreso, académicos, políticos, profesionales del mundo de la infancia y adultos en general, regreséis a vuestras casas y lugares de trabajo teniendo en cuenta que estamos presentes, con voz propia, aquí y ahora, para reivindicar nuestros derechos y asumir nuestras responsabilidades y algo más importante aún, que necesitamos de vuestra ayuda, que debemos trabajar juntos para lograr que el aceite de nuestra lámpara nunca se agote y alumbrar, de este modo, el camino que nos guíe a un futuro mucho mejor.

 

Y no olvidéis, siempre, siempre, la paz mundial comienza con una sonrisa.

 

En Málaga, a 9 de noviembre de 2018

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