Un paseo por Málaga

Introducción

El presente de Málaga es el resultado del paso de grandes civilizaciones: fenicios, púnicos, romanos, musulmanes y cristianos han dejado pruebas de su presencia en la propia estructura urbana de la ciudad. En un breve recorrido de aproximadamente una hora de duración el visitante podrá conocer los monumentos más significativos de la ciudad, los lugares que han marcado su historia y la de sus ciudadanos.

Paseo del Parque

Un paseo básico para conocer lo mejor del centro histórico de Málaga comienza en la puerta de los Jardines de Pedro Luis Alonso. Junto a ellos se encuentran tres edificios emblemáticos de la ciudad: el Ayuntamiento, la sede del Banco de España y el Rectorado de la Universidad de Málaga (antigua sede de Correos y Telégrafos). El edificio del Ayuntamiento de Málaga fue estrenado en abril de 1919. Se proyectó no sólo como consistorio, sino también como sede de la Audiencia Provincial y de los Juzgados de Instrucción. El edificio se encuentra en el Paseo del Parque, localizándose en la principal vía de comunicación, integrando el espacio que lo acoge como un elemento más de decoración, dada su representatividad como monumento artístico que viene dado por la decoración de sus fachadas y de los salones que acoge en su interior, que transmite valores de prestigio.

 

Justo al lado del Ayuntamiento encontramos el edificio del Banco de España. De porte neoclásico, diseñado por el arquitecto José Yarnoz entre 1933-36. Presenta tres plantas con un imponente pórtico hexástilo de orden corintio muy acorde con la imagen simbólica y estable de una sede bancaria.

 

El edificio del actual Rectorado de la Universidad de Málaga fue inaugurado en 1923 para albergar las dependencias de correos. Su estilo Neomudéjar lo convierte en un hito arquitectónico muy valorado. Es de planta cuadrada con las esquinas de la fachada principal redondeadas, en las cuales se empotran unas torrecillas circulares, la de la izquierda sobresale en altura y se cubre con un tejadillo que le da una apariencia oriental. Edificio decorativo que mantuvo siempre una relación entre la estética y la funcionalidad, que prima por encima de cualquier otra consideración en el edificio. Este antiguo edificio de Correos y Telégrafos, ejerció su función hasta 1986.

Calle Alcazabilla

El visitante pasará frente a la Aduana para dirigirse a calle Alcazabilla. Allí podrá comprobar el cruce de culturas que han forjado la personalidad de Málaga. En menos de 100 metros cuadrados se encuentra la civilización romana (representada en el Teatro Romano), la musulmana (con la Alcazaba como ejemplo), la cristiana (con la sede de la Cofradía de Estudiantes y Sepulcro) y el por último el Museo Picasso representando la edad contemporánea en Málaga.

 

La Alcazaba de Málaga, palacio fortaleza de los gobernantes musulmanes de la ciudad. Fue construido en su mayor parte en el siglo XI y es uno de los monumentos emblemáticos de la capital malagueña.

 

El Teatro Romano se encuentra ubicado al pie de la Alcazaba. Fue descubierto en 1951 cuando se estaba llevando a cabo la realización de un jardín que se iba a encontrar en la entrada de la Casa de la Cultura. El teatro se construyó en la época de Augusto y fue utilizado hasta el S.III; después fue utilizado como cantera de materiales por los árabes para la restructuración de la Alcazaba, pudiéndose encontrar dentro de ésta capiteles y fustes de columnas romanas. En la actualidad queda al descubierto la galería de entrada al proscenium (escenario) que estaba cubierto por una bóveda de cañón, parte de la orchesta de unos 15 m, la cávea con 3 gradas y de 31 m de radio por 16 m de alto y el vomitorium o puertas de acceso a las gradas.

Plaza de la Merced

Si el visitante sube por la calle Alcazabilla llegará a la Plaza de la Merced. Allí nació Pablo Picasso, el malagueño más universal. Se encuentra en la plaza el obelisco en homenaje a Torrijos y la Casa Natal de Picasso, sede de la Fundación Picasso.

 

Siendo, en el Siglo XV, mercado público, y lugar de ocio y esparcimiento para los burgueses de finales del XIX, el sonido de las campanas de la iglesia de la Merced, junto a la casa natal de Picasso, tuvo como testigos a un mosaico de tipos populares de los que el genial artista, con el paso del tiempo, se hizo eco. Paveros, vendedores de leche con sus hatos de cabras, de caramelos, biznagas y confituras, guitarreros, criadas y soldados, giraban en torno al monolito que, desde 1842, se alza en el centro arbolado de la Plaza en homenaje al general Torrijos, cuyos lemas de libertad y justicia fueron el referente de aquel niño llamado Pablo Ruiz Picasso.

Calle Granada y San Agustín

Bajando por calle Granada y San Agustín, serpenteando una vía de claro trazado musulmán, el visitante llegará al Museo Picasso. El Museo Picasso Málaga es uno de los seis museos dedicados a Pablo Ruiz Picasso que existen en España y uno de los dos museos situados en su ciudad natal, Málaga, junto a la Fundación Picasso Museo Casa Natal. La idea inicial de este museo nace en 1953 de los contactos entre Pablo Picasso y Juan Temboury, Delegado Provincial de Bellas Artes de Málaga, y queda frustrada poco después. Christine Ruiz-Picasso, viuda de Paul Ruiz-Picasso, hijo mayor del artista, retoma los contactos con Málaga en 1992 con motivo de la exposición en la ciudad ‘Picasso clásico’ y en 1994 con la exposición ‘Picasso, primera mirada’. Las 285 obras que reúne la colección MPM abarcan las innovaciones revolucionarias de Picasso, así como la amplia variedad de estilos, materiales y técnicas que dominó. Desde los primeros estudios académicos a su visión del clasicismo, pasando por los planos superpuestos del cubismo, cerámicas, sus interpretaciones de los grandes maestros y las últimas pinturas de los setenta.

La Catedral

Nada más salir del edificio podrá ver la única torre de la todavía inacabada Catedral de Málaga. Junto a este edificio se encuentra el Palacio del Obispo. Siglos XVI al XVIII. La Catedral de la Encarnación se levanta en el lugar que ocupara la Mezquita-Aljama, o mezquita mayor de la ciudad, durante los ocho siglos de dominio musulmán. Iniciada su construcción en la primera mitad del siglo XVI y continuada a lo largo del XVII y XVIII, es obra inacabada a la que falta el remate de la fachada principal y completar la torre sur; este hecho ha venido, con el tiempo, a dotar al templo de un aspecto singular que lo caracteriza y es el origen de su nombre popular, “La Manquita”. De su interior cabe destacar la obra escultórica del coro, con 42 tallas realizadas por Pedro de Mena, y los dos órganos, magníficos instrumentos musicales -cuentan con más de 4.000 tubos-, raros ejemplares del siglo XVIII que aún se conservan en buen uso. Alberga el Museo Catedralicio.

Plaza del Obispo

El origen de la Plaza del Obispo se remonta posiblemente a la época musulmana, pero adquirió su aspecto con la finalización de la fachada principal de la Catedral y del Palacio Episcopal en el siglo XVIII. En la última década del siglo XX, la plaza fue reformada y algunos de sus edificios renovados, sustituyendo a los antiguos edificios de Diego Clavero y Jerónimo Cuervo. Las obras permitieron la cata de restos de la antigua muralla tardo-romana y bizantina. Como dato curioso la Plaza del Obispo, el Palacio Episcopal y la Catedral de Málaga aparecen en el largometraje de 2004 El puente de San Luis Rey como escenario de una ciudad del Perú colonial del siglo XVIII.

Plaza de la Constitución

De plaza a plaza. De la plaza del Obispo a la de la Constitución, centro histórico y sentimental de la ciudad de Málaga. La plaza Mayor o de las cuatro calles, como era llamada por los nazaríes, pasó a llamarse de la Constitución en 1812. Este ha sido el corazón del centro histórico de la ciudad desde los tiempos de los cristianos. Así, este espacio abierto ha sido desde finales del siglo XV hasta nuestros días el espacio público y político de la ciudad por excelencia, ya que puede decirse que todos los grandes acontecimientos políticos ocurridos en la España moderna y contemporánea han tenido lugar en este espacio abierto. En ella estuvo la Casa Capitular o Ayuntamiento hasta 1869; también estuvieron otros edificios como la Casa del Corregidor, la cárcel, la Audiencia y el Colegio de los Jesuitas.

Calle Larios

Y de la plaza más emblemática a la calle más importante. La calle Marqués de Larios dedicada en honor a Manuel Domingo Larios y Larios, II Marqués de Larios, promotor del desarrollo de la industria textil en la ciudad durante el siglo XIX. El primer proyecto para la apertura de Calle Larios fue realizado por el ingeniero José María Sancha, aunque fue más tarde modificado. Ese primer proyecto trazaba la calle que partía como ahora desde la Plaza de la Constitución, pero discurría por las calles Toril, Salinas, Desengaño (actual Strachan), Plaza del Obispo, Sancha de Lara y San Juan de Dios.

 

La nueva calle sería inaugurada siendo entonces alcalde Sebastián Souvirón Torres, el 27 de agosto de 1891. La bendición corrió a cargo del obispo de la diócesis Marcelo Spínola y Maestre, más tarde nombrado Arzobispo de Sevilla. Con la proclamación de la Segunda República en 1931 la calle fue renombrada como Calle 14 de abril, siendo la estatua que lo homenajeaba derribada por la multitud y arrojada al mar. En su lugar se colocó la estatua del obrero que hasta entonces se encontraba a los pies de la estatua del marqués. Tras el fin de la Guerra Civil con la victoria de Franco, se le devolvió el nombre original a la calle y la estatua del marqués fue recuperada del mar y recolocada en su posición, situación que se mantiene en la actualidad, constituyendo una de las imágenes más típicas y reconocidas de la ciudad de Málaga.

Plaza de la Marina

El recorrido acaba en la Plaza de la Marina. El puerto de Málaga representa la vía histórica de entrada en nuestra ciudad. El mediterráneo como núcleo de contacto entre distintos pueblos y comunicaciones que, con su presencia, han hecho de Málaga una ciudad cosmopolita y abierta al que llega nuevo. Aquí nadie se siente extraño.

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